La experiencia de usuario ahora es más importante que nunca y la forma de evolucionar tiene que ver con la ciencia de los datos.

La analítica digital cobra cada vez más importancia como disciplina integrada en nuestros procesos de diseño y nos ayudan a construir mejores experiencias de usuario/cliente.

Según Google: “La analítica digital es el análisis de datos cualitativos y cuantitativos sobre tu negocio online, lo que permite la comprensión y una continua mejora de la experiencia online de tus clientes y clientes potenciales de cara a orientarles hacia tus objetivos deseados (sean online u offline)”.

¿Qué significa el diseño basado en datos?

Consiste en adaptar los métodos y técnicas de diseño orientándolos a conseguir unos objetivos. Antes de empezar a diseñar nuestras soluciones necesitamos tener claro:

  • Cuáles son los objetivos de negocio y de nuestros activos digitales (aplicación o web),
  • Quién es nuestra audiencia
  • Plantear acciones para conseguirlos y
  • saber cómo vamos a medir nuestra estrategia.

Herramientas

A nuestras herramientas de trabajo tradicionales se unen otras propias de la analítica digital, como Google Analytics, Adobe Analytics o específicas como VWO, Optimizely, Mixpanel, etc (por nombrar algunas). Con ellas, debemos ser capaces de convertir los datos en información útil que nos ayude a entender al usuario, lo que más les gusta a nuestros clientes, descubrir segmentos potenciales, identificar patrones de conducta, puntos de fuga en nuestros embudos de conversión, etc.

¿Pueden los datos revelar lo que el cliente necesita?

Un análisis de los datos puede servir para varios propósitos, en concreto:

  1. Mejorar la experiencia del usuario.
  2. Identificar oportunidades para construir nuevas funcionalidades o características de un producto o servicio.
  3. Validar nuestras soluciones.

Si quieres ampliar más información sobre este tema, te recomiendo mi artículo: Diseño basado en datos dentro de metodologías ágiles.